Martes 7 Febrero 2012

 

       A mi estas tonalidades me recordaron los cuadros de Sorolla. En uno de mis paseos por la rivera del Tajo un señor jugueteaba con su perro, el animal no tenía reparos en lanzarse al río para refrescarse y asustar a los patos. Los reflejos del cerro del Bú bañado por la luz anaranjada del atardecer creaban esas atractivas tonalidades en el agua. La foto no tiene casi nada de edición, tan solo ajuste de curvas y temperatura de color.

Espero que os guste

Un baño de color