Cimentada en parte sobre rocas emergentes del río Tajo, con una galería voladiza sobre sus aguas, esta popular vivienda conserva la majestuosidad del paraje en el que se encuentra enclavada. Durante siglos se llamó a este edificio Casa del tinte del barco, pero en el siglo XIX adquirió su nombre actual, recordando a un inquilino (orfebre de oficio) al que la tradición atribuye la realización de la corona real de Isabel II. Está en el extremo del paseo y actualmente alberga una escuela-taller.

Leyenda de esta casa.

Fuente: www.Leyendas de Toledo.com 

Todos los derechos reservados © David Utrilla Hernández 2005-2012. Prohibida la reproducción parcial o total de la obra sin autorización expresa

Powered by Warp Theme Framework